Dentro de 25 años el mundo podría quedarse sin chocolate


El chocolate es uno de los alimentos más consumidos en el mundo, pero del que se sabe muy poco: desde cómo y dónde se cultiva, hasta su proceso de elaboración, pasando por el trabajo infantil y la esclavitud para su subsistencia.
Algo que seguramente habrás notado es la tendencia a que tus tabletas de chocolate favoritas sean cada vez más pequeñas, al mismo tiempo que aumenta su precio, dice Amarachi Clarke.
Los precios del cacao se han disparado un 400 % en el último año, y el chocolate va camino de encarecerse aún más.
¿Pero por qué? Casi el 91 % de los granos de cacao proceden de países vulnerables al cambio climático, informa Green Economy Coalition.
Los países que abastecen nuestra demanda de chocolate están en crisis debido a las condiciones climáticas extremas, el calor intenso y las devastadoras enfermedades que azotan los cultivos.
El cinturón cacaotero se ubica desde México hasta Fiyi. Estos árboles son delicados y prefieren temperaturas cálidas, no demasiado calurosas, lluvias constantes y alta humedad, pero con el paso de los años, estas condiciones se están viendo comprometidas debido al cambio climático, dice Amarachi Clarke.
Una nueva investigación realizada por los científicos climáticos Gilbert John Anim-Kwapong y Peter Läderach ha puesto de manifiesto la urgencia de la situación. Sus estudios destacan que, sin una intervención seria, las regiones productoras de cacao en África Occidental podrían volverse completamente inadecuadas para la producción en 2050.
La crisis del cacao no es inevitable; existen soluciones, indica Green Economy Coalition.
Una de las soluciones más prometedoras es la agrosilvicultura, donde el cacao se cultiva a la sombra de árboles más altos como el mango o el anacardo.
Las investigaciones sugieren que las plantaciones de cacao con sombra pueden almacenar hasta 2,5 veces más carbono que las que no la tienen, lo que supone una ventaja para los agricultores y para la mitigación del cambio climático, dice Amarachi Clarke.
Los consumidores también tienen poder en sus decisiones de compra. Optar por chocolate elaborado con cacao auténtico, sostenible y de origen ético garantiza que los agricultores reciban una remuneración justa y apoyo para adaptarse al cambio climático.
Si queremos que el chocolate tenga futuro, debemos tomarnos en serio la sostenibilidad, empezando ahora mismo. Esto significa pagar un salario justo a los agricultores, invertir en soluciones climáticas reales y aceptar que los tiempos del chocolate barato e ilimitado han terminado, dice Green Economy Coalition.
Fuente: www.clarin.com



